LINDA, 32 AÑOS

El camino hacia un diagnóstico acertado

Fui diagnosticada hace 7 años. Mi primer tratamiento fue con supositorios, que me resultaron extremadamente incómodos, difíciles de colocar y difíciles de sostener. Durante el próximo año tuve altibajos terribles y cada vez que empezaba a sentirme mejor me volvía a sentir mal. Finalmente cambié de médico a uno que realmente me escuchó y trató mi caso y no solo mi enfermedad. Probé una serie de tratamientos homeopáticos, incluida una dieta sin gluten y sin almidón. Nada de eso realmente funcionó para mí, excepto la meditación y el yoga.

La CU puede estar relacionada con el estrés, la dieta o ambos, y mi caso está muy relacionado con el estrés. No obstante, también es importante mantener una dieta saludable. Si como alimentos procesados, pasta, carne de res o cerdo, lo pago. Es importante con cualquier enfermedad autoinmune hacer ejercicio con regularidad, pero yo diría que lo es aún más para las enfermedades digestivas. Si no mantengo mi metabolismo alto y mi ritmo cardíaco alto, me resulta difícil reunir la energía para hacer cualquier cosa. ¿Qué consejo le daría a otras personas con CU? Que trate de no sentirse avergonzado o estresado por sus síntomas.

Cuando me enfermé por primera vez, traté de ocultar todos mis síntomas a mis amigos y familiares, lo que me causó más confusión, ansiedad y dolor. Además, no perder la esperanza. Hay tantos tratamientos. Encontrar opciones de tratamiento es clave, la paciencia y los buenos médicos ayudan a lograrlo.