Marina, 39 años, tatuadora
Soy Marina de Argentina y tengo 39 años. Comparto mi historia con la esperanza de que sea de ayuda para quienes están recién diagnosticados. Me diagnosticaron colitis ulcerosa en septiembre de 2020 y desde entonces no he entrado en remisión. Cuando el médico me dijo que tenía CU, una enfermedad autoinmune y crónica, yo no sabía de qué me hablaba, pero recuerdo que quedé aturdida y angustiada pensando en que se trataba de una enfermedad “crónica”; Mi familia y amigos me acompañaron aunque a veces me han cuestionado “si es tu sistema inmune el que te ataca, entonces, ¿por qué te haces esto?” Pero yo no elijo estar enferma y me acompaño desde el amor, no desde la culpa o reproches. Con respecto a mi trabajo, por motivo de la pandemia tuve la posibilidad de trabajar desde casa, lo cual fue de gran ayuda. Mi vida es otra: síntomas fuertes, incontinencia, cólicos, hemorragia, fatiga, caída de pelo, hinchazón por corticoides, internaciones, estudios y mil trámites para obtener la medicación, que es MUCHA, a pesar de tener CUD (certificado único de discapacidad en Argentina). Lo antedicho demanda mucho tiempo, por tal razón, el tiempo que resta lo comparto con las personas que elijo día a día, ya no postergo sueños. Quería ser tatuadora, ¡pues ahora lo soy! Disfruto de todo desde otra perspectiva, al máximo cada instante con mi hijo, de las buenas compañías, el sol, un paseo, mi hogar. La CU me trajo lágrimas, pero también me obligó a despertar y ser la protagonista de mi vida. Si te diagnosticaron CU piensa lo siguiente: no tenés salud hoy pero tenés vida… ¡VIVILA!
